sábado, 2 de febrero de 2013

Un recuerdo de Juancho

Muchas personas no saben lo importante que ha sido la poesía en la vida de Juancho. Le ayudaba a olvidarse de lo cotidiano, a pensar en lo importante, en los valores y en lo esencial de la vida. A abstraerse.

Cuando perdí mi empleo por primera vez, llamé a Juancho. En aquella época no era algo habitual y suponía un palo enorme. El me dio, según su forma pragmática de entender la vida, primero buena asesoría profesional, después buenos consejos, después una buena comida con un buen vino y así conseguí encajar aquello.

De vuelta a casa, tenia múltiples mensajes. Se había corrido la voz de mi perdida de empleo y me dispuse a devolverlos todos. Entre ellos, uno de Juancho. Le acababa de ver, así que me picó la curiosidad. Que quería?. Me mandaba un conocido poema de Pablo Neruda. 

Aquí lo dejo, como mi pequeño homenaje a quien supo, mas que nadie, ser amigo:

Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarse un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro

Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da,
también te lo quita


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