lunes, 18 de febrero de 2013

CARTAS DE ENTRENAMIENTO.

He recibido una carta de una buena amiga y deseo compartirla con vosotros. Copio textualmente:

Hace un año,
tropecé con una roca.
Me caí, me dolió y lloré.
-"Vamos, vamos, vamos"!!
me gritaba la roca,
...y me levanté.
-"Vamos, vamos, vamos"!!
...y luché.
Grande; fuerte; impertérrita a mi lamento.
Pero sé que ahí estaba y aunque no me saludara, en la distancia me animaba.
Y en algún momento,
de mi largo aturdimiento desperté.
-"Ya estás entrenada"!!
-"Pero sin tí no se hacer nada"!!
... y me dejó,
... y me solté.
Sí, ya estoy entrenada.
... y entonces brillé!!!!

A todos aquellos que me habéis acompañado, que seguís a mi lado pese a la circunstancias. He intentado encontrar la palabra que pueda describir lo que siento, pero no se me ocurre una tan hermosa como...

GRACIAS.

PD: Vamos!

NUNCA!

Menuda palabrita la del título eh?

Volteando la cabeza y mirando al pasado (cosa que desaconsejo realizar a menudo), me doy cuenta que me estoy convirtiendo en algo/alguien que realmente no soy.

El trabajo y los niveles "de adaptación" que estoy llegando a alcanzar para "satisfacer" las necesidades de mis superiores me transforman completamente, llegando a pensar como ellos, incluso sabiendo que estamos haciendo las cosas mal.

He perdido mi personalidad, mi "modus operandi" que tanta gente y empresas han alabado años atrás. Y lo que más me duele, estoy perdiendo mi alegría y dinamismo competitivo que me caracterizaba.

Todo me afecta negativamente y transfiero mi pesimismo a mis amigos y familiares. Esto no puede ser. Queda mucho por delante y quiero ser yo, quiero que me valoren por mis conocimientos y habilidades, no por ser el mejor perro sumiso y amargado en el que me he convertido.

Hey Tat, te amo con toda mi alma. Gangs And Co, Family First. Gracias.

Os quiero. Preparaos, voy a volver. Porque todo el mundo sabe, que entrenar a mi lado es entrenar con el mejor.

No renuncies a tus sueños, no seas mediocre, no tengas miedo. NUNCA dejes de ser tu.

sábado, 9 de febrero de 2013

Estéreo

Estamos muy acostumbrados a los cascos (auriculares), DEMASIADO. 

He de decir que en mi casa todos tenemos muchas manías. Y cuando digo manías, digo rareza, extravagancia, excentricidad, capricho, antojo, chifladura y obsesión. 



Con el único fin de NO MOLESTAR a los que "pacíficamente" conviven a nuestro lado, si deseo estudiar o escuchar música he de ponerme los dichosos cascos; lo cual me lleva a la conclusión de que he perdido de forma completa la capacidad para escuchar música en estéreo. 

Que ha pasado con esas cadenas de música inmensas que rodeaban las habitaciones/salones de las casas y hacían temblar la cubertería de la cocina. Donde están esas parejas de enamorados cenando a la luz de las velas de Ikea con Marvin Gaye de fondo.

Echo de menos escuchar a Nina Simone mientras hago abdominales encima de una toalla cutre a lo Balboa. Esas tardes de lluvia donde el trivial, el último Mixtape del colega del barrio y unas Coronitas eran tus únicas preocupaciones.

Algunos (que no todos), no sabrán de lo que hablo (y me da igual).

Besos con queso.

EL REY.



sábado, 2 de febrero de 2013

Un recuerdo de Juancho

Muchas personas no saben lo importante que ha sido la poesía en la vida de Juancho. Le ayudaba a olvidarse de lo cotidiano, a pensar en lo importante, en los valores y en lo esencial de la vida. A abstraerse.

Cuando perdí mi empleo por primera vez, llamé a Juancho. En aquella época no era algo habitual y suponía un palo enorme. El me dio, según su forma pragmática de entender la vida, primero buena asesoría profesional, después buenos consejos, después una buena comida con un buen vino y así conseguí encajar aquello.

De vuelta a casa, tenia múltiples mensajes. Se había corrido la voz de mi perdida de empleo y me dispuse a devolverlos todos. Entre ellos, uno de Juancho. Le acababa de ver, así que me picó la curiosidad. Que quería?. Me mandaba un conocido poema de Pablo Neruda. 

Aquí lo dejo, como mi pequeño homenaje a quien supo, mas que nadie, ser amigo:

Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarse un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro

Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da,
también te lo quita