viernes, 24 de octubre de 2014

La vida es lo que pasa mientras pasa la vida

Tantos años después, mi vida es distinta, sin que haya corrido ni un rio de tinta. Cambio de afectos, de efectos, de muda, de vistas, de sonidos, de olores y de dudas. Nuevas perspectivas, dolor contenido, echas en falta a kilos y llorar entre las mantas. Vuelta a reconocer amigos entre los amigos, conocidos entre los amigos, mindundis a ignorar. 
Y la vida que sigue su curso, su empeño en envejecernos, su constante dar lecciones magistrales a alumnos que, como yo, estamos en pañales.
Ahora que sé que puedo aprender tanto de mis hijos, que entiendo mi falsa grandeza y mi gran fortaleza, ahora que me hago grande porque entiendo mi pequeñez, noto que se me pasa la vez.
Y me gustaría vivir eternamente.

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